sábado, 12 de noviembre de 2016

Trabajo sin oportunidades

Cuando uno recién se recibe o termina el secundario comienza a experimentar el mundo complejo del sistema laboral, un sistema democrático que se basa en un empleado y un empleador. Hay dos formas de trabajar en este sistema, uno es bajo relación de dependencia (regido por reglas de terceros) y otro por cuenta propia (tus propias reglas).

Hoy les voy a contar como el trabajo en BLANCO en la Argentina (en particular) te arruina, sin dejarte ninguna oportunidad de progresar en algo específico, dejándote estancado y sin chances; además de por supuesto (lo más importante) un sueldo mal pago, que apenas te da para los gustos.
Les cuento mi Historia brevemente: Un adolecente que está terminando el último año del secundario a los 18 años recibe una pasantía para entrar en una empresa de comidas rápidas por unos míseros pesos por media jornada. Después de haber estado 3 años en la empresa, el joven adulto de 21 años se siente muy grande entre los empleados y decide de que ya es hora de irse del lugar. Consigue un trabajo como repositor interno en un cadena importante de supermercados por un poco de dinero y una jornada completa. Se siente agradable al principio, pero con el paso del tiempo comienza a deteriorarse internamente. Comienza a pensar de como un hombre de 24 años ya, es un simple empleado sin chances a nada de progresar y de hacer lo que a él le gustaba: trabajo de oficina, sentado frente a una PC, trabajando tranquilo, bien vestido y arreglado, BIEN PAGADO. Veía alrededor como sus compañeros conseguían mejores trabajos y se iban, entrando así reemplazo más joven. Destruido internamente, comienza a trabajar a medias gradualmente, haciendo caso omiso a reglas y generando así un rechazo por sus superiores. De esta forma comienza un negocio, el negocio de si te vas llegamos a un arreglo y te pago cierta plata para que te vallas. Así evitamos pagarte la totalidad de una indemnización por 5 años y quedas bien visto para futuros trabajos.
Después de una disputa legal, el joven decide estudiar DISEÑO en una escuela terciara. Trabaja con su padre en la construcción por tres años para solventar sus estudios. Cuando se recibe a los 28 años, decide buscar trabajo por todos los rincones, pero no lo consigue. La mayoría de las búsquedas son: Joven de 22 años, con experiencia de mínimo 1 año o sino hasta 30 años pero con todos los títulos y toda la experiencia del mundo. Resignado, consigue trabajar como técnico instalador, en una empresa de informática. La paga era regular, pero NO sus condiciones laborales. Tenías que tener un auto, que por suerte poseía, y debías trabajar solo, como 10 horas a rayos del sol, friéndote en el techo para poner una antena en lugares no muy agradables. Llegaba a mi casa golpeado, tanto físicamente como mentalmente. Me hacia la cabeza: como una persona con estudios terciarios tiene que trabajar con estas condiciones e invertir parte de tus bienes a una empresa en donde el sueldo dejaba que desear.
Cansado y resignado laboralmente por 10 años, el hombre ya de 30 años decide tomar riendas y hacer un cambio, un cambio grande. Dejar a un lado el sistema laboral de porquería, que no le da chances a nada para hacer algo propio, que lo satisfaga, que lo haga sentir vivo, sentirse que forma parte de algo, aunque no le deje mucho en dinero.
Ese algo, es lo que el hombre (ya maduro) siempre quiso hacer, diseñar, estar sentado frente a una PC, bien vestido y pagado si es posible. Ese hombre hoy esta así porque rechazo por completo el sistema. Un sistema laboral que solo tienen chances los jóvenes inteligentes, con experiencia y chamuyo. El pobre tipo que intentar corregir un error que cometió cuando fue un joven adulto, por no haberse preparado mucho más temprano intelectualmente no tuvo chance.
Hoy yo puedo decir que me tomo las vacaciones cuando quiero, no recibo ordenes de nadie y no laburo con compañeros (que realmente a veces fastidian). Yo soy un hombre feliz laboralmente, trabajando solo, de lo que me gusta y ahora al sistema realmente me lo meto por el traste, porque nunca me ayudo y ayudara en nada.
Mi consejo es: manejáte solo y crea tu propio imperio: EL NEGOCIO sea chico o grande te dejara más dinero que un ordinario trabajo y te sentiras un hombre hecho y feliz.



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